Ahora sólo falta que al Juvenil División de Honor, además de ganar, en Gijón el resto de 
resultados sean favorables.

Emocionante se presenta la última jornada de la Liga de la categoría Juvenil División de Honor, en la que poco o nada está decidido siendo pues el cuarto puesto, que es el que actualmente ocupa el rival de los choqueiros, el más disputado, pues supone el billete para una temporada más en la máxima categoría Juvenil.

Apasionante será el partido que el domingo afrontarán los de Alberto Suárez en el campo de Convagonda a las 12.00 horas frente al TSK Roces. Dos equipos que se la juegan en esta última jornada pues tan sólo un punto los separa, y dos puestos. El equipo gijonés ocupa la ansiada 4ª plaza, que cierra las posiciones de salvación, mientras que los gallegos la 6ª, igualado a puntos con el Arenal.

Tenso en cuanto a la emoción de no depender de uno mismo y es que al equipo choqueiro no le valen tan sólo los 3 puntos de la jornada, que obviamente serán los que les mantengan con vida hasta el final. Aún así dependerá de los resultados que se puedan dar en dos partidos. Sea como fuere, la plantilla choqueira viaja con el objetivo de hacer pleno, y no se paran a pensar más allá de la consecución de la victoria.

Sentimiento. Y es que el equipo redondelano no estará solo. Parte de la Junta Directiva acompañará al equipo, con siempre ha hecho, pero además estará arropado por algunos aficionados y familiares de los jugadores, cuyo aliento será fundamental.

Pasión. Porque si algo ha hecho este equipo es hacer crecer la pasión por un deporte, por un club y por este equipo, que al margen de conseguir o no el objetivo han demostrado durante toda la campaña que nunca dejaron de creer y en los peores momentos en los que se vaticinaba lo peor, resurgieron de sus propias cenizas con el Ave Fénix.

Confianza. En ellos y para ellos, porque al igual que el equipo nadie dejó de creer y el apoyo y el reconocimiento por parte de toda la familia choqueira sigue intacta desde el inicio de la temporada. Y es que …

La Ilusión. Ni tocarla. Vamos Choco!