Javi Labrada, Jorge Rojo e Ivaldine Da Silva portarán el brazalete en la categoría Juvenil División de Honor, en la que ejercerán de primer, segundo y 
tercer capitán respectivamente.

Llega la hora de la verdad. Está todo listo para el comienzo de la Liga Juvenil División de Honor. Ya suenan los tambores mientras que los equipos de esta competición ultiman los detalles apurando los últimos entrenos para comenzar el angosto camino de la Liga. El CD Choco, que además debuta por primera vez en su historia en esta categoría, y quizá por eso las ganas e ilusión se duplican en un club con mucha historia pero con muchas hojas en blanco aún por escribir; presenta a sus capitanes.

Y es que, como en todo equipo que se precie, además del CT que intentará controlar y gestionar al grupo en las parcelas que le competen; siempre es necesaria la figura del capitán. En este caso Javier Labrada ha sido el elegido para ejercer de primero, Jorge Rojo de segundo e Ivaldine Da Silva, conocido por Jú, en tercer lugar.

Elegidos los capitanes, el equipo de Alberto Suárez ya tiene todo listo para afrontar una competición ilusionante; eso sí,  si dejamos de lado la situación sanitaria en la que estamos inmersos.

Hablamos con los jóvenes jugadores para saber qué tal llevan el papel de la capitanía de un barco que empezó su travesía allá por el mes de septiembre y en la que se embarcaron 17 jovenes más 3 porque la juventud también está presente en su cuerpo técnico.

Al tratarse de un equipo prácticamente nuevo, en este caso fue el Cuerpo Técnico quien hizo la elección optando por un recién llegado, Labrada, proveniente del Celta de Vigo en donde ya portó el brazalete, experiencia que también experimentó Jorge Rojo uno de los dos veteranos seleccionados para tal fin. Siendo Jú el único para quien es nuevo el brazalete. Con experiencia o sin ella, los tres se mostraban muy contentos por ser los elegidos.

Cierto es que Javier Labrada fue llegar y besar al Santo, como comunmente se suele decir  y por eso siente que “es un honor y un orgullo ser capitán en un equipo como el CD Choco”.

Si bien es verdad que si por algo se ha carcterizado el club redondelano es por el buen ambiente en sus vestuarios y a pesar de ser un equipo con muchas caras nuevas, lejos de ser un problema es una gran ventaja “somos muy pocos los jugadores que quedamos de la pasada temporada, por lo que el equipo es completamente nuevo para todos, lo que nos ha ayudado a crear un gran grupo”, nos comenta Jorge Rojo, portero del equipo. De hecho es tan buena la relación que se forjó entre ellos que Javi nos asegura que “es muy fácil gestionar el vestuario porque son muy buenos compañeros y realmente nos lo ponen todo muy fácil” idea refrendada por Jú que asume este papel con “mucha responsabilidad, pero feliz por la confianza mostrada por parte del entrenador”.

A pesar de la responsabilidad que se  les presupone a ninguno de ellos les pesa el brazalete y se consideran unos privilegiados por poder ejercer este papel. Una función que requiere de “capacidad de liderazgo, saber gestionar grupos y dar ejemplo al resto”, según Labrada; y “además ser buenas personas”, requisito indepensable para Jú. Para Rojo cree fundamental para el buen desempeño de la capitanía “tener la capacidad de dar ánimo a todos los compañeros cuando las cosas no vayan bien para conseguir dar lo mejor de nosotros y poder seguir avanzando”.